Las tostas son rebanadas de pan que se tuestan hasta quedar crujientes y doradas, convirtiéndolas en una base perfecta para una variedad de ingredientes. Son un aperitivo o acompañante muy popular en muchas cocinas, especialmente en la española. Pueden prepararse con diferentes tipos de pan, como el pan rústico o de chapata, y se utilizan tanto en platos salados como dulces. En las tostas saladas, es común agregar ingredientes como tomate, aceite de oliva, jamón, queso, vegetales o incluso patés. En las versiones dulces, se pueden acompañar con mermeladas, miel, frutas o chocolate.
Desde el punto de vista nutricional, las tostas son principalmente una fuente de carbohidratos, que proporcionan energía rápida. Si se eligen panes integrales, las tostas pueden ser una buena fuente de fibra, lo que ayuda a mejorar la digestión y prolonga la sensación de saciedad. Además, al incorporar ingredientes como el aceite de oliva, las tostas también pueden ofrecer grasas saludables esenciales para la salud cardiovascular.
Las tostas son ideales para consumir durante todo el año, ya que su versatilidad permite disfrutar de ellas tanto en meses fríos, acompañadas de sopas o cremas, como en primavera y verano, cuando se sirven con ensaladas o como aperitivos frescos.