La salvia (Salvia officinalis) es una planta perenne originaria de la región mediterránea, conocida por sus hojas de color verde grisáceo y su aroma fuerte y distintivo. Pertenece a la familia Lamiaceae y se utiliza principalmente como especia en la cocina, especialmente en platos de carne, salsas, sopas y guisos. También es un ingrediente popular en infusiones, que se cree tiene propiedades digestivas y relajantes.
En términos de valor nutricional, la salvia es rica en vitaminas A, C, K y folato, importantes para la salud ocular, el sistema inmunológico y la coagulación sanguínea. Además, contiene minerales como calcio, magnesio y hierro, que son esenciales para la salud ósea y la circulación sanguínea. La salvia también tiene propiedades antioxidantes debido a compuestos como el ácido rosmarínico, que protege las células del daño oxidativo, y se le atribuyen beneficios antiinflamatorios.
La temporada de consumo de la salvia varía, pero generalmente se encuentra disponible durante todo el año. Sin embargo, su mejor momento para ser cosechada es en los meses de primavera y verano, cuando las hojas son más frescas y sabrosas. La salvia se puede utilizar fresca o seca, y su sabor es más intenso cuando se usa fresca.