Los ramos de flores son arreglos decorativos que combinan diversas especies florales y follaje, creando composiciones armoniosas y coloridas. Pueden estar compuestos por flores de temporada, silvestres o cultivadas, según la ocasión y la disponibilidad. Entre las flores más comunes en los ramos se encuentran las rosas, lirios, margaritas, tulipanes y girasoles.
El mantenimiento de un ramo de flores es clave para prolongar su frescura. Se recomienda cambiar el agua cada dos días, cortar los tallos en diagonal con tijeras afiladas y retirar hojas sumergidas para evitar la proliferación de bacterias. Algunas flores, como las rosas, pueden beneficiarse de un sobre de conservante floral. Además, es ideal colocar el ramo en un lugar fresco, lejos de la luz solar directa y corrientes de aire.
Las necesidades de los ramos varían según las especies incluidas. Algunas flores requieren más hidratación, mientras que otras, como las suculentas, pueden resistir mejor la falta de agua.
La época de siembra depende de cada flor. Por ejemplo, los tulipanes se plantan en otoño para florecer en primavera, mientras que las margaritas pueden sembrarse en primavera o verano. Conociendo estos detalles, es posible elegir flores frescas y de temporada para lograr ramos más duraderos y vistosos.