Los mantecados son un dulce tradicional español, especialmente típico en la repostería navideña. Se caracterizan por su textura mantecosa y quebradiza, que se deshace en la boca, y su elaboración a base de harina, azúcar, manteca de cerdo y canela. Existen diversas variedades, algunas con almendra, cacao, coco o ajonjolí, que aportan diferentes sabores y matices.
Desde el punto de vista nutricional, los mantecados son una fuente de hidratos de carbono y grasas, proporcionando energía rápida. La manteca de cerdo aporta grasas saturadas, mientras que la almendra presente en algunas versiones añade grasas saludables, proteínas y minerales como el calcio y el magnesio. Sin embargo, debido a su alto contenido calórico y en azúcares, se recomienda consumirlos con moderación.
Aunque se pueden encontrar todo el año, son más consumidos en invierno, especialmente en las celebraciones navideñas. Se disfrutan solos o acompañados de café, té o licores dulces, y suelen presentarse envueltos individualmente en papel fino. Su sabor inconfundible y su tradición los convierten en un imprescindible en muchas mesas durante las fiestas.