La judía, también conocida como frijol verde, ejote o haba verde, es una leguminosa cuyo fruto se consume en su estado inmaduro, antes de que las semillas lleguen a su madurez. La judía es un vegetal de la familia Fabaceae, y en su forma fresca, se suele consumir en ensaladas, sopas, guisos o al vapor. En la cocina, se clasifica como una verdura debido a que se utiliza en platos salados y se come principalmente por sus vainas tiernas.
Botánicamente, la judía es una legumbre, ya que su vaina contiene semillas, pero el término «verdura» se refiere a su uso culinario. Su vaina verde es la parte que se consume, mientras que las semillas dentro de ella (si se dejan madurar) se convierten en frijoles o habas secas.
En cuanto a su valor nutricional, las judías son una excelente fuente de fibra, lo que favorece la digestión y ayuda a regular el azúcar en la sangre. También son ricas en vitaminas A, C y K, así como en minerales como el hierro, el calcio y el potasio, que son esenciales para el funcionamiento general del cuerpo.
La temporada de consumo de la judía fresca se encuentra en primavera y verano, principalmente de mayo a agosto. Durante estos meses, las judías están en su mejor momento, siendo tiernas y sabrosas para disfrutar en diversas preparaciones culinarias.