El jengibre (Zingiber officinale) es una raíz de planta originaria del sudeste asiático, conocida por su sabor picante, cálido y ligeramente dulce. Se utiliza comúnmente como especia o en forma de raíz fresca, seca o en polvo. El jengibre fresco tiene una textura firme, fibrosa y jugosa, con un sabor más intenso que el jengibre seco. Es muy popular en la cocina asiática, india, así como en la medicina tradicional por sus propiedades digestivas y antiinflamatorias.
Desde el punto de vista nutricional, el jengibre es bajo en calorías, pero es una excelente fuente de antioxidantes como los gingerol y shogaol, que poseen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Además, el jengibre contiene vitaminas como la vitamina C, que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, y minerales como el magnesio, el potasio y el cobre, que son importantes para la función muscular y la salud en general. El jengibre también es conocido por sus beneficios digestivos, ya que puede aliviar náuseas, mejorar la digestión y reducir la inflamación en el tracto digestivo.
En cuanto a su temporada de consumo, el jengibre fresco generalmente se encuentra disponible durante todo el año, ya que se cultiva en climas cálidos y subtropicales, como en India, China, y el sureste asiático. Sin embargo, su cosecha principal suele darse entre los meses de primavera y verano.