Los grelos son los brotes tiernos de la planta del nabo (Brassica rapa), perteneciente a la familia de las brasicáceas. Son muy apreciados en la gastronomía gallega y portuguesa, donde se utilizan en platos tradicionales como el lacón con grelos o el caldo gallego. Su sabor es ligeramente amargo y su textura tierna, similar a la de otras verduras de hoja.
Desde el punto de vista nutricional, los grelos son una excelente fuente de vitamina C, que fortalece el sistema inmunológico, y vitamina A, esencial para la visión y la piel. También contienen vitamina K, importante para la coagulación sanguínea y la salud ósea, así como minerales como calcio, potasio y hierro. Su alto contenido en fibra favorece la digestión y ayuda a regular el tránsito intestinal. Además, poseen antioxidantes con propiedades antiinflamatorias y depurativas.
Su temporada óptima de consumo es en invierno y principios de primavera, cuando los brotes están tiernos y en su mejor momento de sabor. Se pueden cocinar cocidos, salteados o como acompañamiento en guisos y platos tradicionales.