Las galletas bajas en gluten son una opción ideal para personas con intolerancia leve al gluten o aquellos que prefieren reducir su consumo de gluten en su dieta. Estas galletas se elaboran utilizando harinas con bajo contenido de gluten o, en muchos casos, harinas alternativas sin gluten, como harina de arroz, harina de maíz, o harina de almendra.
A diferencia de las galletas tradicionales, que suelen estar hechas con harina de trigo refinada, las galletas bajas en gluten tienen un menor contenido de este proteína, lo que las convierte en una opción más ligera para quienes buscan evitar los efectos del gluten en el organismo. Estas galletas suelen ser más fáciles de digerir, y muchas veces contienen ingredientes adicionales como frutos secos, semillas o frutas secas, que aportan valor nutricional extra.
En términos nutricionales, las galletas bajas en gluten pueden ser una fuente de fibra, proteínas vegetales y minerales como el magnesio y zinc. Además, suelen ser más ligeras en calorías que las versiones tradicionales, dependiendo de los ingredientes que se utilicen.
Son perfectas para disfrutar como merienda, snack o incluso como postre. Se pueden consumir en cualquier época del año, siendo una opción sabrosa y saludable para quienes buscan moderar su consumo de gluten.