Las flores comestibles son una categoría de plantas que no solo embellecen los platos, sino que también aportan un sabor único y propiedades nutricionales. Variedades como las violetas, caléndulas, diente de león y hibiscos son populares en la gastronomía. Estas flores son ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes, lo que las convierte en un complemento saludable para ensaladas, postres y bebidas.
El valor nutricional de las flores comestibles varía según la especie, pero en general, son una fuente de vitamina C, A y E, además de contener compuestos fenólicos que ayudan a combatir el estrés oxidativo. Por ejemplo, las caléndulas son ricas en carotenoides, mientras que las violetas tienen propiedades antiinflamatorias.
La temporada de consumo de las flores comestibles varía según la región y la especie. En climas templados, muchas flores, como las nasturcias y las violetas, florecen en primavera y verano, lo que las hace ideales para su uso fresco en ensaladas durante estos meses. Otras, como el hibisco, pueden ser recolectadas en verano y otoño. Es importante asegurarse de que las flores sean cultivadas específicamente para el consumo humano, evitando aquellas que puedan estar tratadas con pesticidas o productos químicos.