Las coles de Bruselas son un vegetal crucífero de la familia de las brassicas, como el brócoli y la col rizada. Estas pequeñas cabezas de repollo miden entre 2.5 y 5 centímetros de diámetro y destacan por su sabor y sus beneficios nutricionales. Son ricas en vitaminas C y K, y también en fibra dietética. Por ejemplo, una porción de 100 gramos de coles de Bruselas cocidas contiene aproximadamente 43 calorías, 3.4 gramos de proteínas y 9 gramos de carbohidratos. Además, aportan ácido fólico y antioxidantes.
La temporada de consumo de las coles de Bruselas va de otoño a invierno, siendo su mejor momento entre septiembre y febrero. Durante esta época, su sabor es más intenso y su textura más firme. Las coles de Bruselas son versátiles en la cocina. Se pueden preparar asadas, al vapor o salteadas, lo que las convierte en un excelente acompañamiento para diversos platos. Incluir coles de Bruselas en la dieta aporta nutrientes esenciales. También ayudan a mejorar la salud digestiva y a fortalecer el sistema inmunológico. Disfrutar de este vegetal es una forma sabrosa de cuidar el bienestar.