La fruta de la pasión, también conocida como maracuyá, es una fruta tropical que crece en la vid de la pasión, originaria de América del Sur, pero ahora se cultiva en muchas regiones tropicales de todo el mundo. Es reconocida por su cáscara arrugada y su pulpa jugosa y llena de semillas, con un sabor agridulce y refrescante que es inconfundible. Desde el punto de vista nutricional, la fruta de la pasión es una excelente fuente de vitamina C, que es esencial para fortalecer el sistema inmunológico y promover la salud de la piel. También es rica en fibra dietética, que es importante para la salud digestiva y la regulación del azúcar en la sangre. Además, contiene vitamina A, que es beneficiosa para la visión y la salud de la piel.
La temporada de consumo de la fruta de la pasión varía según la región, pero suele ser durante los meses más cálidos del año, como la primavera y el verano. Durante estos meses, se pueden encontrar frutas de la pasión frescas y maduras listas para ser disfrutadas en una variedad de preparaciones culinarias, como jugos, batidos, postres, salsas y ensaladas de frutas.
La fruta de la pasión es una adición deliciosa y nutritiva a la dieta, con su sabor único y su valor nutricional que la convierten en una opción popular entre los amantes de las frutas tropicales.