La tarta Red Velvet es un postre icónico de la repostería americana, conocido por su intenso color rojo y su suave textura aterciopelada. Su nombre, que significa “terciopelo rojo”, hace referencia a su miga esponjosa y húmeda. Se elabora con ingredientes como harina, cacao en polvo, azúcar, mantequilla, huevos, buttermilk y vinagre, que contribuyen a su textura característica. Su color rojo intenso se consigue tradicionalmente con una reacción química entre el cacao y los ingredientes ácidos, aunque en la actualidad se refuerza con colorante alimentario.
Desde el punto de vista nutricional, la tarta Red Velvet es un postre rico en hidratos de carbono y grasas, aportando energía rápida. El cacao le otorga antioxidantes, mientras que la crema de queso con la que se suele rellenar y cubrir añade proteínas y calcio, aunque también aumenta su contenido en azúcares y grasas saturadas.
Es una tarta que se disfruta todo el año, pero es especialmente popular en invierno, en celebraciones como San Valentín o Navidad, debido a su llamativo color y su elegante presentación. Su combinación de bizcocho esponjoso con crema suave la convierte en una de las tartas más apreciadas en la repostería moderna.