El tomillo (Thymus vulgaris) es una planta perenne perteneciente a la familia Lamiaceae, originaria de la región mediterránea. Es conocido por su aroma intenso y sabor ligeramente amargo, que lo convierte en una especia esencial en muchas cocinas, especialmente en la mediterránea y la francesa. Se utiliza en carnes, guisos, sopas, salsas y adobos, tanto fresco como seco. También se emplea en infusiones debido a sus propiedades medicinales, como su capacidad para aliviar problemas digestivos y respiratorios.
En cuanto a su valor nutricional, el tomillo es una excelente fuente de vitamina C, que ayuda a reforzar el sistema inmunológico, y contiene vitamina A, beneficiosa para la salud ocular. Además, el tomillo es rico en minerales como hierro, manganeso y calcio, importantes para la salud ósea y la circulación sanguínea. Esta planta también es conocida por sus propiedades antioxidantes y antimicrobianas, gracias a compuestos como el timol, que ayudan a proteger las células del daño oxidativo y a combatir infecciones.
La temporada de consumo del tomillo es principalmente durante los meses de primavera y verano, cuando la planta está en pleno crecimiento y las hojas son más frescas y sabrosas. Sin embargo, se puede encontrar durante todo el año, especialmente en su forma seca.