El zapallo es un término que engloba diversas variedades de calabazas y auyamas, pertenecientes a la familia de las cucurbitáceas. Se caracteriza por su forma variable, que puede ser redonda, ovalada o alargada, y por su cáscara dura, que puede presentar colores que van desde el verde hasta el anaranjado intenso. Su pulpa es de color amarillo o naranja, con una textura suave y un sabor dulce y terroso. Se cultiva en climas templados y cálidos, prefiriendo suelos fértiles y bien drenados.
Desde el punto de vista nutricional, el zapallo es una excelente fuente de betacarotenos, precursores de la vitamina A, esenciales para la salud ocular y el sistema inmunológico. También aporta fibra, favoreciendo la digestión y la saciedad, además de vitamina C, antioxidantes y potasio, que ayuda a la función muscular y al equilibrio de líquidos. Su bajo contenido calórico lo convierte en un alimento ideal para dietas saludables.
Su temporada óptima de consumo es en otoño e invierno, cuando alcanza su madurez y mejor sabor. Se puede disfrutar en purés, sopas, guisos, asados o en preparaciones dulces como tartas y panes.