La moringa es una planta originaria del norte de la India, conocida por sus múltiples beneficios nutricionales y medicinales. Sus hojas, las más utilizadas, son pequeñas, de color verde intenso, y se caracterizan por ser ricas en proteínas, vitaminas y minerales. Esta planta también se cultiva en zonas tropicales y subtropicales alrededor del mundo.
Nutricionalmente, la moringa es una fuente excepcional de vitamina C, vitamina A, vitamina B6 y calcio, lo que la convierte en un excelente suplemento para fortalecer el sistema inmunológico, mejorar la salud ocular y apoyar la función muscular y ósea. Además, es rica en antioxidantes como los flavonoides y polifenoles, que ayudan a combatir el daño celular. Las hojas de moringa también contienen fibra, que favorece la digestión, y proteínas vegetales, esenciales para la regeneración celular. En 100 gramos de hojas de moringa frescas se encuentran aproximadamente 92 calorías, 9 gramos de proteína y 4 gramos de fibra.
La moringa se puede consumir en diversas formas: fresca, en polvo (ideal para agregar a batidos y jugos), como té o en cápsulas. Su temporada de cosecha varía, pero generalmente se da durante todo el año en climas cálidos.